El ayuntamiento de Simancas suspende la aplicación de la tasa de vado de forma cautelar, ya que los vecinos no están conformes con que el pago de este impuesto no sea aplicable a todos los vecinos del municipio, como es el caso de las Aceñas, urbanización donde vive el alcalde.
El edil de la localidad, Miguel Rodríguez justifica que la ordenanza «es de aplicación obligatoria a todas las calles de Simancas, excepto las urbanizaciones no recepcionadas o calles que no son de titularidad municipal, como es el casi de la calle Calzada o el Camino Viejo de Simancas».
Respecto a que en las Aceñas no se aplica el pago de este impuesto, Rodríguez afirma que «el problema es que cuando el Ayuntamiento aprobó el proyecto de compensación de esta urbanización, en 1991, éste distinguía entre viales públicos y privados como consta en las escrituras y en el registro», publicó El Norte de Castilla el pasado 22 de febrero.
Aunque esta situación dispar será resuelta porque según los técnicos municipales “esta distinción no es actualmente conforme a derecho». En total, en Simancas hay 1.200 vados, de los cuales casi todos son por aplicación de oficio de la ordenanza, cuestión que se aplicará al 100 % de los vecinos con la respectiva actualización del padrón de vados.